Por: - Marzo 4th, 2018 - Sin Comentarios »

5 hábitos de pensamiento que te hacen infeliz (y cómo eliminarlos)

De acuerdo a una investigación realizada acerca de qué es lo que hacen las personas felices para ser precisamente, felices, llevada a cabo por la profesora de la Universidad de California, Sonja Lyubomirsky, la conclusión a la que se llegó es que cerca de un 40% de todas las acciones que estas personas realizan está la capacidad implícita en que para poder ser feliz hay que atreverse a cambiar, constantemente.

Por ello, si te encuentras en una situación de infelicidad en este momento, toma en consideración que mucho de esto tiene que ver en cómo fue que llegaste a este lugar, y cuántas veces también dentro de un plazo, una semana por ejemplo, tienes hábitos que te llevan a estar más infeliz que feliz.

Si te identificas con uno de estos 5 hábitos de pensamiento, entonces ha llegado el momento de comenzar a cambiarlos:

1- Creer que la vida es por definición muy difícil. La gente feliz no piensa en que su vida es así porque ellos se preocupan de hacer que no sea así. Tan simple como eso y si se torna compleja, no lo toman como algo constante, sino que al contrario, saben que es un momento y no una constante.

2- Creer que no se puede confiar en nadie. La gente feliz cree que las personas son dignas de confianza, que son esencialmente buenas, no es pecar de inocente creer en esto último, sino que en general, con su actitud atraen a otras personas que piensan parecido y por lo mismo, generalmente están más rodeados de amigos que aquellas personas que desconfían de todo y de todos.

3- Concentrarse en lo malo en vez de lo bueno. Esto es como ver las noticias, si nos quedamos solo con lo malo de ellas entonces sí, el mundo es terrible, pero también hay espacio para lo bueno y eso es lo que hay que rescatar a diario.

4-Compararse siempre con el de al lado y sentir envidia. Las personas infelices suelen pensar que si al otro le va mejor es porque tiene “suerte” o porque “algo hizo” para tener lo que tienen, no asumiendo que probablemente el otro se ha esforzado o bien trabaja día a día por sus objetivos, sin resentir lo que tienen otros o ser envidioso con su entorno.

5-No ver el futuro, no proyectar porque todo puede cambiar, para peor. Es cierto, la vida a veces puede ser muy injusta y dar un giro inesperado para un lado que nadie quisiera, pero vivir pensando en que eso nos puede pasar, todo el tiempo, no es vivir, es tener miedo y del miedo no se saca nada, porque el miedo se piensa y de pensamientos no se vive, es esa la gran diferencia entre alguien feliz que prefiere vivir a otro que se queda petrificado ante el futuro y sus devenires.