Por: - Febrero 20th, 2018 - Sin Comentarios »

¡Benditas rutinas! 5 situaciones en que nos han salvado las vacaciones

Los meses de verano y de vacaciones infantiles o incluso de nosotros los padres, muchas veces invitan, tentadoramente, a dejar todas las rutinas de tenemos y cuidamos muchísimo durante el año. Y enfatizo en el “cuidar”, porque personalmente, las rutinas me han ayudado a criar y a saber llevar una estructura en el día a día, entonces ante la amenaza de perderlas o de modificarlas significativamente, sé que vendrá el caos. Lo he comprobado y no, no es bueno.

Por lo mismo, mantener las rutinas en estas cinco situaciones, les aseguro, les ayudará a ustedes también, especialmente a menos de un mes para comenzar marzo:

1.La hora de dormir se mantiene. Aunque todavía esté de día, comprar cortinas con “blackout” es la mejor solución para mostrarles a los niños que el sol ya se fue y es hora de dormir. Porque aunque se acuesten tarde, al otro día estarán muy temprano despiertos y probablemente, de mal genio o con toda la energía del mundo.

2. Las horas de juego se reparten. Durante todo el día, porque al no estar en el colegio/jardín, lo ideal es que sigan con la rutina de dedicar parte de la mañana a jugar con elementos que les permitan ir aprendiendo: pintar, dibujar, armar, recortar, etc. Solo es cosa de organizarlo para ellos. Luego en la tarde, después del almuerzo, que jueguen libremente.

3. Los aparatos electrónicos siguen teniendo tiempos de uso. Y con eso evitas considerablemente que se muestren luego ansiosos, irritables y con problemas para dormir. La regla acá es que por cada día, impongas tú un tiempo para jugar y que se cumpla. Por todos en la casa.

4. Las comidas no se transan, ni en vacaciones. Esta es la época ideal para que los niños prueben nuevos sabores o bien se vuelvan aún más selectivos para comer y que ante la posibilidad de pataletas o mañas, entonces se opta por lo más relajado. Error, por experiencia propia les cuento que luego será muy difícil que vuelvan a comer de todo y a sus horas volviendo a la casa.

5. El disfrutar también es una rutina, y se respeta. Porque si salen de vacaciones, se debe aprender a incorporar la diversión y el disfrutar, descansar, entre todos en la familia. Y eso se enseña, se les va mostrando a los niños y ellos rápidamente lo entenderán, así por ejemplo, si van a la playa, la idea es que ellos jueguen y no se arranquen mientras tú estás observándolos pero tranquila, y eso que parece tan simple, se enseña.

Este artículo fue publicado originalmente en la sección de Tendencias x Nosotras donde soy columnista en el diario Hoy x Hoy.