Todas hemos estado ahí, en algún momento, en algún lugar, confundidas tratando de elegir la mejor mamadera para nuestro hijo, o corriendo a comprar una que al bebé de tu amiga le funciona perfecto, pensando que así será también para el nuestro. Coleccionando mamaderas en diferentes etapas, comprando la más cara de todas, solo para darte cuenta de que no, no le gusta, la rechaza, no toma de ella, en pocas palabras, detesta la mamadera en cuanto la ve.

Por eso, con dos niños, muy distintos entre si y que tomaron mamadera desde el primer mes, ya sea con leche materna o luego complementando la lactancia, he aprendido en el camino que lo más importante es considerar algunos puntos claves al momento de decidirte por una mamadera. Acá el listado:

1. Flujo, forma y tamaño de la tetina: La elección del chupete es clave para que la leche pueda ser digerida evitando los cólicos, con un flujo que no deje pasar aire y que sea equivalente a la succión realizada por el bebé en el pecho materno y así evitar la confusión entre mamadera y pecho.

En esta imagen, que corresponde a las tetinas que traen las Twistshake, mamadera que llegó al mercado chileno hace dos meses, podrán ver cuáles son las características más importantes que debe tener una tetina de mamadera.

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2. Material de la mamadera. Pueden ser de plástico o vidrio. En el mercado encontrarás de los dos tipos pero por sobre todo, las mamaderas de plástico son las que más se venden y también son las más variadas.

En cuanto al material, debes saber que hoy la gran mayoría, son libres de BPA o Bisfenol, un tipo de químico utilizado en la elaboración del plástico que es tóxico y que se impregna en los alimentos contenidos dentro del producto de plástico. No obstante, revisa bien que así sea y trata siempre de comprar mamaderas con estándares europeos y norteamericanos que tienen prohibido este químico. Totalmente recomendada en este punto es la mamadera Twistshake, de origen sueco y que cumple con todas las normas de calidad y seguridad europeos.

3. Tamaño y forma de la mamadera. En relación a la forma, me he dado cuenta de que lo importante es que la mamadera se adapte a tu mano y a la mano de tu bebé en cuanto ya comience a tomar la mamadera con sus manitos.

Por experiencia, las mamaderas más redondas son las que primero se resbalan de las manos o las que tienen demasiado diseño, además de ser difíciles de tomar, tratar de limpiarlas es más difícil aún.

Lo mismo pasa con los tamaños, una mamadera muy pequeña, generalmente hasta 120 ml, solo te servirá algunos meses y luego generalmente queda para otros líquidos aparte de la leche, es una buena inversión pero ideal es que también tengas mamaderas más grandes, que generalmente llegan hasta los 330 ml.

4. Peso de la mamadera: Ante todo, elige siempre una mamadera liviana. Hay mamaderas de plástico muy grueso que se vuelven pesadas con la leche incluida y las mamaderas de vidrio tampoco ayudan en este factor que es fundamental para que sea cómodo y práctico el alimentar con mamadera. En el caso del vidrio, yo las utilicé con mi segunda hija hasta el año más o menos y la verdad es que son poco prácticas, pesadas, se quiebran fácilmente y en la medida en que el bebé va creciendo y trata de tomar la mamadera, le cuesta más por el peso que ésta tiene en relación a una de plástico.

5. Diseño amigable para armar, lavar, esterilizar. Creo que este es el punto en el que menos me fijé cuando compré la primera mamadera para mi hijo mayor y el que más odié el día que me tocó lavarla y esterilizarla con una guagua hambrienta y llorando en la cocina conmigo. ¡Nunca más compró mamaderas que tienen muchos sistemas para sujetar la tetina o para armar su parte superior! ¡UF! ¡Son mamaderas, no misiones espaciales!

Así es que como gran, gran consejo les digo, este último factor es TRASCENDENTAL. Una mamadera que se arme fácil, que no se de vuelta, que quede bien cerrada en un primer momento, que no tenga que hacer tantos sonidos tipo “tic” para que quede segura y que después de ocuparla puedas lavar de forma eficiente, sin tanto recoveco que acumulará hongos y que te permita además, al esterilizarla, ver en forma sencilla que quedó lo suficientemente limpia y estéril (sobre todo con bebés pequeños) para volver a usar.

Y lejos en esta categoría, la mamadera que más simpleza y seguridad me ha brindado en este aspecto es la Twistshake, que con su cuello extra ancho, te permite lavarla con mayor facilidad y llegar a todos sus rincones, lo mismo para su tetina, tapa e incluso su genial contenedor para guardar la leche o cereales.

Para que conozcas más de las Twistshake, acá un video introductorio hecho por Momimom (o sea yo).