Ser tenaz, ser determinado. Dos habilidades, dos valores que vamos aprendiendo en la vida a través principalmente del ejemplo que nos da nuestro entorno. Hoy, para nuestros hijos, nosotros, sus padres, somos ese entorno y resulta, según demuestra un interesante estudio, que es determinante para su crianza, aprendiéndose a una edad muy temprana, incluso antes del primer año de vida.

El estudio, llevado a cabo por el MIT en el 2017, tomó a un grupo de niños de diferentes edades hasta los 15 meses y los dividió para realizar diferentes pruebas. Un primer grupo de niños vio a un adulto hacer intentos torpes durante 30 segundos antes de completar una tarea: sacar una rana de plástico de un recipiente, o sacar un llavero de un mosquetón.

El otro grupo vio a un adulto completar la otra tarea con facilidad tres veces durante el mismo periodo de medio minuto. Los niños posteriormente recibieron un juguete que parecía tocar música. “Tenían un gran botón en la parte superior que parecía que podía presionarse para que tocara música, pero en realidad no hacía nada”, señaló la encargada del estudio, la doctora Julia Leonard. “Observamos cuántas veces oprimían el botón antes de rendirse”.

Los niños que vieron a un adulto esforzarse al final oprimieron el botón casi el doble de veces que los que vieron a un adulto alcanzar su objetivo con facilidad, apuntó Leonard.

“Encontramos que los bebés que vieron a un adulto luchar de verdad y entonces tener éxito oprimieron el botón más veces que los que vieron a un adulto tener éxito sin esforzarse”, comentó Leonard.

“Con frecuencia creemos que la persistencia es una característica inherente de nuestra forma de ser”, añadió. “Creo que la persistencia es más que eso. Podemos aprenderla”. “No se trata solo de qué tan inteligente o habilidoso se es”, dijo. “También se trata de la forma en que se abordan los desafíos, las dificultades y los contratiempos”. El nuevo estudio “nos dice que esas creencias u orientaciones hacia el trabajo arduo y el esfuerzo podrían comenzar a aprenderse a una edad muy temprana en la vida”.

Ven? Nada mejor entonces que nuestro ejemplo!