Por: - Mayo 19th, 2014 - 1 Comentario »

El mejor cuerpo de todos, el tuyo

Tu cuerpo antes del embarazo no era el que deseabas, tenía detalles, un rollo por acá, flacidez por allá, celulitis quizás y una que otra estría de cuando te pegaste la engordada entrando a la U y pensabas que ese completo a las 5 am era inofensivo.

Pues bien, ese cuerpo que antes encontrabas imperfecto era el mejor cuerpo que alguna vez tuviste, porque hoy, aunque tengas el autoestima de una supermodelo, o bueno, seas una, lo cierto es que hoy te miras frente al espejo después de la ducha y dices “demonios, qué pasó aquí” y te prometes a ti misma que hoy si comienzas la dieta, que no más cigarro, que tienes que ser un ejemplo para ti misma y para tus hijos y así, te llenas la cabeza de frases de autoayuda y luego el día te pilla comiendo parada frente al refrigerador, en un respiro que te dio el crío o los críos.

Pero ese cuerpo imperfecto que hoy tienes es el que llevó casi 10 meses a tu hijo, es el cuerpo que parió con harto dolor, es el cuerpo que todos te toquetearon en la clínica, enseñándote a amamantar, mirando cicatrices varias y otros detalles varios y que te hicieron ver que ahora sería el único capaz de sacar adelante a tu hijo, a punta de andar pechuga al aire durante 6 meses y con suerte teniendo tiempo para depilarte y volver a recuperar un poco de sensualidad.

Y es el cuerpo que ama tu hijo, el cuerpo que ama tu marido, aunque tú no entiendas qué es lo que podría verle si no es perfecto, si tiene las pechugas caídas, si quedó con un rollo divisorio de la cesárea, con un tajo más encima, con celulitis y con un par de kilos de más, sobre todo en la guata, esa blandita almohada que es donde ahora tu hijo adora apoyar su cabecita y mirarte con sus hermosos ojos como si tu fueras la mujer más hermosa del mundo… pues bien, así es y hoy, hoy tienes el mejor cuerpo que nunca más en la vida tendrás, tal como el que tuviste antes de ser mamá.

Para quererse más aún:

The Bodies of mothers

4th trimester bodies

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    Es sólo que a los 18, 22 o 28, el cuerpo era una de nuestras prioridades. Hoy, claramente eso cambió y nos damos cuenta que en realidad eso era bien superficial, que ahora nos importa lucir bien, pero ya estamos claras que no fuimos ni seremos una modelo de VS. Y la verdad es que incluso ya nos da lo mismo, eso porque nada es más importante que nuestros hijos, y todo lo demás no tiene mucha importancia.