Al comenzar nuestros niños a decir sus primeras palabras, en nosotros los padres comienza también la preocupación de si ¿hablará bien?, ¿tendrá algún retraso en el lenguaje? o bien si podremos estimular el desarrollo del mismo en actividades cotidianas y a través del juego.

Yo pasé con mi primer hijo por todo un proceso donde tuvimos que evaluarlo con fonoaudiólogo luego de detectarle un pequeño retraso en el lenguaje, que no es lo mismo que un trastorno, de esto les contaré en otro post. ¿Cómo supimos de esto?

Bien, en primer lugar porque mi mamá es fonoaudióloga y claramente siempre está encima de sus nietos observándolos en su lenguaje, y luego, es la propia intuición de padres la que nos fue diciendo de que sus primeras palabras se estaban tardando un poco en aparecer.

Al evaluarlo mi mamá como especialista, nos explicó que lo más importante de observar nosotros como papás es en el día a día todas las interacciones de nuestro pequeño con su entorno, así iremos entendiendo el nivel de desarrollo del lenguaje en el que está y cómo va avanzando. En este sentido, es importante saber, a modo de “pincelazo”, que son 4 estos niveles: pragmático, semántico, fonológico y morfosintáctico, todos ellos, uno a uno se relacionan.

Nivel Prágmatico: Es el primer nivel que observamos en el desarrollo del lenguaje. Estos 4 niveles se van desarrollando en la medida en que el niño va creciendo, siendo el más importante en la primera etapa de vida el pragmático, porque tiene que ver con las habilidades sociales, como la sonrisa social que es la que se inicia en el primer mes de vida aunque con mayor seguridad la veremos hacia el segundo mes. La mirada “ojo a ojo” o la mirada social, el interés en el otro, la toma de turno, todos elementos básicos que se van adquiriendo en los primeros tres meses de vida y a través del primer año se va depurando logrando una interacción efectiva con sus padres y su entorno en el primer mes de vida.

Nivel semántico: Está relacionado con la adquisición de las palabras y acá es importante saber que se va dando en etapas, donde cada etapa ciclo/ período entre el primer año y los 3 aproximadamente tiene distintas fases, desde el inicio de decir sílabas y replicarlas, como la replicación de los famosos “ta tata”, “pa papa”, “ma mama”, va luego dando inicio a las primeras palabras cercana al año. Ya entonces en el primer año, palabras funcionales como el “ya, hola, no, dame, ven” (dichas en su idioma infantil) entre otras, debieran comenzar a ser dichas por el niño y así ir avanzando en decir dos palabras juntas que signifiquen una frase hasta alcanzar un enriquecimiento del vocabulario y adquisición de nuevas palabras que aumenten el lenguaje.

Nivel fonológico: Tiene que ver con la pronunciación, articulación de los fonemas, que también tiene sus etapas según las habilidades que van teniendo los niños y que guarda relación con las habilidades motoras como la coordinación de movimientos de labios-lengua y músculos faciales. Termina aproximadamente entre los 5 y 6 con la adquisición de todas las destrezas para la correcta articulación de todos los fonemas.

Nivel morfosintáctico: Se relaciona con la habilidad de articular palabras de tal manera que se puedan formar frases de forma adecuada siguiendo todas las normas de la lengua a la cual pertenezca su lenguaje y ese se inicia aproximadamente a los 18 meses y se termina aproximadamente a los 7 años.

Recalcando entonces, todos estos niveles están correlacionados pero uno de los más importantes, siendo el que permite la comunicación, es el nivel pragmático, ya que el niño que va desarrollando una correcta comunicación con su entorno irá adquiriendo gradualmente el resto de los niveles, por tanto es muy importante que como papás estimulemos el desarrollo de este primer nivel, ya sea a través de juegos y actividades que lo promuevan, siendo fundamental la estimulación desde el nacimiento y en todo el primer año de vida. De esto se tratará el segundo post a publicar en la nueva sección PREGUNTAS AL EXPERTO

Post elaborado con la colaboración de Pamela Ampuero, fonoaudióloga Universidad de Chile. Contacto: pamela.ampuerog@gmail.com