De lunes a viernes, el trabajo y otras actividades nos consumen lo que menos tenemos en la vida: tiempo. Frente a este escenario, el día se nos va pensando en que tenemos muy poco espacio al día para conectarnos con nuestros hijos y a partir de esta realidad es que comenzamos como mamás a pasarlo mal y a sentir, desde luego (cómo no) la culpa.

Antes de llegar a este estado tan propio al parecer de ser mamás, lo primero es ser prácticas y pensar que aunque contemos con poco tiempo en la semana para estar junto a nuestros hijos, ya sea por trabajo o por miles de otras situaciones, lo cierto es que siempre habrá una forma en extremo efectiva de conectarte con ellos y esto es algo tan simple como el juego.

Así es, jugar con ellos, ¿pero cómo jugar? ¿a qué jugar? ¿cómo conectarme con ellos a través del juego?

Pues bien, un libro –best seller- en Estados Unidos titulado “Connection Parenting: Parenting Through Connection Instead of Coercion, Through Love Instead of Fear”, propone que en solo 10 minutos al día, jugando con ellos, de forma exclusiva y sin distracciones (adiós teléfono) podemos lograr conectarnos con ellos.

Algunas sugerencias claves para comenzar a jugar son:

1.Estar a un mismo nivel. El suelo, una mesita con sillas pequeñas, sobre la cama, eliminar la altura es fundamental para empezar a conectar.

2.Establecer este espacio dentro de la rutina. Jugar con ellos siempre, no un día sí y otro no. Y lo más importante, que solo sea jugar, no ver TV y jugar o estar en el teléfono y jugar. No, es realmente, jugar con ellos.

3. Dejar que ellos te cuenten a qué juegan y te involucren. No imponerles el juego o si lo haces, que sea un acuerdo, frases como “¿Qué tal si jugamos a cocinar?”, será siempre una invitación a jugar antes de un “¡vamos a cocinar!”.

4. Ir acomodando el tipo de juego. En la semana, en el mes o a medida en que van creciendo, ir cambiando el juego, con niños sobre los 3 años por ejemplo, armar bloques, puzzles o cualquier juego de interacción y destrezas (dirigido por él) es un tipo de juego ideal.

¿Y a qué jugar? (niños sobre 1 año hasta 5 años)

De noche: Previo a acostarse, juegos más calmados: armar bloques, juegos tipo roleplay (ser un superhéroe, jugar a tomar té, cocinar de mentira, jugar al doctor o a construir), jugar con sus juguetes tipos personajes, hacer voces con ellos, modelarles un juego que después seguirán solos.

De día: Hacer algún tipo de actividad como saltar, bailar, inventar pasos, cantar canciones, rimas, trabalenguas, crear una obra de arte.

Este artículo fue publicado originalmente en la sección de Tendencias x Nosotras donde soy columnista en el diario Hoy x Hoy.