Cuando nos convertimos en madres al parecer viene en el “pack”, una especie de certificado que te invita a ser parte del “club de los que estamos despiertos hasta altas horas de la noche” o bien también te integras como miembro activo de la asociación “levantándonos mil veces en la noche a ver a nuestros hijos”. Yo estoy en los dos clubes.

Entonces, frente a este nuevo sistema de sueño que adquirimos, pasamos más horas de pie que acostadas y por ende, el hambre aparece con furia, sobre todo en ese tramo entre las 10 y las 12 de la noche, donde ya has cenado pero el hambre vuelve y teniendo en claro lo mal que hace comer a esa hora, te complicas por completo y terminas finalmente frente al mueble de la cocina comiendo un chocolate y tomando bebida, light eso sí.

Para que tus comidas de noche sean un poco más saludables, les dejo acá una lista de rápidos y fáciles snacks por hacer, tienen pocas calorías y ayudan a poder irse a dormir por un par de horas sin sentirse débil como pajarillo.

1. Manzana con mantequilla de maní light: La mantequilla de maní la venden en todos los supermercados, busca la versión baja en grasas (en el líder tienen una Great Value) y la manzana tenla a mano siempre helada en el refrigerador.

2. Cabritas con canela y miel: Prepara las cabritas en el microondas y cuando estén calientes le agregas a la fuente una cucharada de miel con canela en polvo.

3. Cereal de fibra con yogurt griego y miel: Muy fácil de hacer, solo una cucharada de miel eso sí y media taza de cereal.

4. 2 tostadas de pan integral con palta y semillas: Las semillas le darán ese “crunchy” que las frutas no te dan a esa hora donde lo único que quieres es comer papas fritas con un sandwich de churrasco palta tomate.

5. Frutos secos (1 taza): Sírvete esta porción y que esto sea tu picoteo durante esas largas horas de lactancia o de ir y venir con niños que se despiertan en diferentes momentos de la noche.