Por: - Abril 7th, 2018 - Sin Comentarios »

¿Cómo dejar de amenazar ante un mal comportamiento de nuestros hijos?

Quien diga que alguna vez no ha amenazado a sus hijos, por favor, como en una cita bíblica, que por favor tire la primera piedra, porque la verdad es que yo creo que muy pocas mamás no hemos amenazado alguna vez, y no en el sentido más duro de la palabra, no señor, las amenazas como tal están todo el día presentes, aunque no las sepamos reconocer, por lo mismo, acá les dejo algunos tips extraídos del sitio Baby Center para poder dejar de amenazar y así cambiar la manera en la cual impartimos la disciplina con nuestros hijos:

Si quieres que tu hijo: Se acueste en su cama y se quede ahí

En lugar de decir esto:”Si sales de la cama me voy a enojar mucho.”

Di esto: “Cuando te acuestes, Tienes que quedarte en la cama.”

Es mejor porque:El comportamiento que esperas de él le queda muy claro y no se lo comunicas de forma emotiva.

Si quieres que tu hijo: Coma su comida

En lugar de decir: “Te vas a quedar sentado a la mesa hasta que termines tus guisantes.”

Di esto: “Recuerda, no vamos a comer nada más antes de ir a la cama.”

Es mejor porque: Le recuerda que “la cocina está cerrada” pero le deja la opción de escoger si quiere comer o no.

Si quieres que tu hijo: Se cepille los dientes

En vez de decir: “No habrá cuento a la hora de dormir si no te cepillas los dientes.”

Di esto: “Es hora de ir a la cama. ¿Qué tienes que hacer primero para prepararte?”

Es mejor porque: Le comunica que es hora de iniciar la rutina nocturna, sin que le parezca un castigo.

Si quieres que tu hijo: Se porte bien cuando salen

En vez de decir: “Para de correr ahora o no verás televisión.”

Di esto: “¿Me ayudas a buscar tu cereal favorito?”

Es mejor porque: Lo distrae de un comportamiento negativo y le ofrece una alternativa positiva.

Si quieres que tu hijo: No llore por TODO

En vez de decir: “Si lloriqueas una vez más, te quito el juguete.”

Di esto: “Me gustaría escuchar, pero sólo entiendo tu voz normal.”

Es mejor porque: Le comunica que te interesa lo que dice, pero que no aceptarás un mal tono de voz.

Si quieres que tu hijo: Guarde sus juguetes

En vez de decir:”No habrá cena hasta que tu habitación esté limpia.”

Di esto: “Me gustaría que recogieras tus juguetes. ¿Quieres hacerlo antes o después de cenar?”

Es mejor porque: Le permite comprender tus expectativas, pero le ofrece la posibilidad de elegir una opción.

Si quieres que tu hijo: Pare de ser acusete

En vez de decir: “No voy a llevar a un soplón al parque.”

Di esto: “Si te enojas con tu hermana, tienes que decirle por qué”.

Es mejor porque: Ayuda a tu hijo a comprender que los niños tienen que resolver sus propios malentendidos.

Si quieres que tu hijo: Esté callado en el auto

En vez de decir: “Si gritas más, me doy la vuelta y regresamos a casa”.

Di esto: “No puedo manejar mientras gritas. Me detendré hasta que te calmes”.

Es mejor porque: Le comunica cuál es el efecto de sus actos, cuáles son los límites y las consecuencias de su comportamiento.