Muchas mamás, me incluyo, pensamos que los niños solo deben aprender a nadar después de los 5-6 años, pues bien, según apunta la Dra. Ana Luisa Candia, pediatra de Clínica INDISA, esto no es tan así, al contrario, lo ideal es exponerlos al agua después de los 6 meses y antes de cumplir un año para que se familiaricen con el medio, y después aprendan a nadar sin miedo y con seguridad.

Acá les dejo otros tips para que sus hijos se transformen en unos expertos nadadores:

1.Dar tranquilidad como papás al momento de entrar al agua. Si el niño está tranquilo y seguro en el entorno acuático, aprenderá más rápido, pero si está incómodo hay que evitar forzarlo, para que no lo vea como un castigo. Y si en una primera etapa, el niño traga agua o tiene algún percance, hay que restarle importancia y siempre recordar lo divertido que es nadar y estar en el agua.

2. La edad ideal. A partir de los 4 años los niños ya tienen la coordinación de movimientos necesaria para nadar. A esa edad el objetivo es que aprenda a flotar y mover las extremidades inferiores como ‘perrito’. Para que aprenda a nadar sin ayuda, el promedio de tiempo varía mucho de un niño a otro, y depende del desarrollo de sus habilidades motoras y de la iniciativa que tenga”, recomienda la pediatra de la Clínica INDISA.

3. Utilizar los implementos adecuados. En cuanto a los materiales de piscina, los “tallarines” son muy útiles; estos cilindros de poliestireno son flexibles y largos, por lo que pueden usarse de múltiples maneras y ayudan a los niños a controlar la posición y a sentirse seguros.

Sin embargo, las “alitas” no son apropiadas para aprender a nadar porque limitan los movimientos y pueden salirse del brazo. Aunque son útiles en la fase inicial de adaptación al agua y flotabilidad, siempre deben usarse con la supervisión del adulto.

4. Entusiasmarlos con la natación por todos sus beneficios. Al ser un deporte aeróbico, ayuda al sistema circulatorio y respiratorio, y los niños desarrollarán agilidad y coordinación, contribuyendo además a prevenir la obesidad infantil, mejorar la concentración y el descanso.

Así es que ya saben maders, lo importante es que nosotras los motivemos y con eso, ya está la mitad del camino ganado para tener a los mejores nadadores infantiles .