Llega el momento de armar el Árbol de Navidad y cada año es el mismo dilema: ¿cuántos adornos aguantaron, en buen estado, el paso de un año a otro? Porque esta es la situación, aunque puedas comprar otro, siempre habrán algunos que son tus adornos regalones y que dado que ya no vivimos en 1950 cuando las cosas duraban una eternidad, lo mejor entonces es ver cómo los renovamos y hacemos que parezcan como nuevos otra vez.

Sacados ya de la bodega y de sus cajas, comienza la operación “renovando la Navidad” y para esto, les quiero contar cómo fue mi experiencia utilizando dos productos de limpieza de la marca Cif: El limpia vidrios y las toallitas multiuso.

¿Qué puedes limpiar con el limpiavidrios?

Prácticamente ¡todo! No solo los vidrios, las pelotitas de plástico y diferentes adornos no escarchados quedan brillantes al pasarles el limpiavidrios con una toalla primero y luego con un paño de algodón les sacas el brillo. Y si quieres ahorrar esta operación de dos tipos de paño, entonces con las toallitas simplificas considerablemente los pasos.

¿Qué puedes limpiar con las toallitas?

Las toallitas desinfectantes de Cif son para mi el mejor invento después de la rueda. Como mamá de dos pequeños torbellinos, pasar una de estas toallitas por cualquier superficie me asegura que primero, se limpiará y segundo, quedará desinfectada, porque mata hasta un 99% de las bacterias, lo que de todas maneras se aplica para la limpieza de los adornos de Navidad, especialmente aquellos que tu hijo puede llevarse a la boca o bien jugar con él. Solo debes tener cuidado de al momento de pasar la toallita, luego con otro paño retirar el excedente y así también sacar brillo a los adornos.

Y con estos dos productos, ahora vuelvo a tener mis queridos adornos de Navidad relucientes, porque aunque no sean la elegancia misma importada de algún país rimbombante, son los adornos que compré cuando mi primer hijo aún no nacía y armábamos el primer arbolito navideño, y por eso tienen un significado especial para mi.