No me digas que aproveche más mi tiempo con mis hijos, mamá- a -la -que -nadie-le -pidió -su -opinión. No me digas que todo pasa tan de prisa que si no estoy a full con ellos, viviendo cada segundo del día con ellos entonces me los perderé. No me hagas sentir mal por algo que es parte de la vida: los hijos crecen.

Y efectivamente, el tiempo, que pareciera avanzar tan lento cuando en casa tenemos a un recién nacido de días, y no estamos durmiendo nada, resulta que no, solo avanza, la sensación es lo único que cambia.

Porque entre esta etapa, los comienzos, donde todo es nuevo, es difícil, y las etapas que siguen, hay un “valle” maravilloso con nuestros hijos, entre los 8 meses y los 5 años según la experiencia que estoy viviendo como mamá, en qué está infancia que tenemos ante nuestros ojos y de la cual somos responsables, va avanzando y es simplemente genial y uno como mamá va “agarrando vuelo”.

Pero habrán días en que no todo es maravilloso, habrán días que mejor olvidar, días donde una no se atrevería nunca a decir en voz alta que quiere renunciar al cargo de madre, días donde entregas el teléfono o dejas que la TV y los monos animados eduquen, días en que ojalá pudieras salir y relajarte un rato pero eso es imposible por ahora.

Y nuevamente te pido, ni se te ocurra decirlo, porque en el minuto que lo hagas saldrá la voz que te va a refutar siempre tu pesar (pasajero) en la maternidad con un “aprovecha, no te quejes, que el tiempo pasa rápido”.

Entonces nuestra queja se vuelve, como tantas cosas que nos van pasando al convertirnos en madres, invisible, no es valorada, al contrario, se cuestiona duramente, curiosamente por nuestro propio género, la “tribú” que le llaman.

Así es que sí, el tiempo pasa rápido, lo sabemos, pero mientras pasa así para nuestros hijos, también lo hace con nosotras y por lo mismo, es fundamental que de la misma forma que lo aprovechamos con nuestros hijos lo hagamos ojalá con nosotras también. Porque si no nos preocupamos de eso, no habrá una mama feliz para criar niños felices.

Y ahí si que todos van a querer que solo pase el tiempo.

Este artículo fue publicado originalmente en la sección de Tendencias x Nosotras donde soy columnista en el diario Hoy x Hoy.