Estamos cerca de fin de año, y como una fórmula directamente proporcional, en la medida que diciembre se acerca, el estrés también. El trabajo demanda millones de quehaceres, hasta el amigo secreto termina resultando una tarea más que hacer. Y por supuesto los niños también aumentan sus niveles de estrés con el cierre de trimestres/semestres, la llegada de las ansiadas vacaciones y todas las cosas nuevas a las que están constantemente expuestos.

Mientras tanto, el colegio no para y en esta época aumentan las obligaciones escolares, junto con la organización de paseos, licenciaturas, y todas aquellas actividades que se desarrollan dependiendo de la etapa en que se encuentren tus niños.

Los colegios son el lugar donde los niños(as) pasan la mayor parte de su día, y se transforma en en un mundo propio, uno personal donde tienen espacios paralelos al de su casa, pueden poner en práctica todo lo que aprendieron de ti mamá/papá y buscar otras alternativas y soluciones que se acomoden a lo que ellos de manera individual son.

El colegio es entonces su segunda casa y los profesores pasan a ser sus segundos formadores. ¿Pero qué pasa cuando la comunicación entre los colegios y los apoderados(as) se complejiza?

A veces ocurre que los apoderados(as) no tienen tiempo o disposición a involucrarse más en términos educativos por que el tiempo o las pilas no dan, y otras veces los colegios cargan tremendamente a los padres respecto a todo sin responsabilizarse del peso que tienen ellos en la formación de personas, generándose una relación donde nadie se escucha y está todo el mundo a la defensiva: los profesores entran en una sensación de que no se puede dialogar con los apoderados(as) sin que sean atacados y cierran la puerta al diálogo y los apoderados(as) sienten que los profesores son injustos.

Existe en consecuencia, la necesidad imperiosa de que una de las partes tome la iniciativa y busque armonizar las relaciones con ese mundo de tus hijos(as). De esta manera, tú estarás con una mayor tranquilidad, tus hijos(as) también y se puede disminuir considerablemente una fuente de estrés.

¿Qué podemos hacer entonces para trabajar mejor en el rol de apoderados y terminar el año escolar de una manera exitosa? Acá una lista de tips:

1. Involucrarte: Esto no significa que tengas que hacer de papá/mamá full dispuesto a participar en todo lo que se haga en el colegio. Se trata de comprender que el colegio no es el responsable de criar a tus hijos(as), es un espacio en el que tú eres responsable de lo que tus hijos(as) hagan en el colegio, este último sólo un espacio diferente para poner en práctica las cosas que tu le enseñas en la casa. Es un complemento a tu crianza. Por lo que es necesario involucrarse, asistir a las reuniones de apoderados(as), desarrollar una actitud de cooperación.

2. Conocer al profesor de tus hijos(as): Fundamental. No se trata de agregarlo(a) a Facebook, si no de pedir de vez en cuando una reunión personal y preguntar cómo va tu hijo(a), cómo puedes contribuir. Te aseguro que eso también facilitará las cosas al docente y éste se sentirá efectivamente en modo complemento de crianza y no como el responsable solitario de muchos niños(as).

3. Ser más participativo: Va de la mano con involucrarte. Ir a las reuniones de apoderados(as), dar tu opinión, sugerir soluciones alternativas.

4. Aumentar el diálogo con tus hijos(as): Asegurarte de saber cómo se siente tu hijo(a) en el colegio, no solamente si hay niños(as) que los molestan, si no de también saber si ellos molestan a otro, si hay alguna cosa que no les guste del colegio además de los profesores, y buscar con ellos soluciones que puedan poner en práctica.

5. Tomar la iniciativa: Si hay algo que no te parece, comunicarlo, dialogarlo, pedir entrevistas con los involucrados, siempre desde la idea de llegar a soluciones, recuerda que tu y el colegio son un equipo.

6. Comprender la responsabilidad de cada parte: A nadie le gusta reconocer que nuestros amados pequeños se equivocan algunas veces y por lo mismo, necesario conectarse con ello, comprender que nuestros hijos(as) pueden cometer errores, y que ante ello debemos asistir a los colegios si somos citados con una actitud formadora, recuerda que estás criando, y que es parte del proceso equivocarse. Pide apoyo a los docentes, si te llaman por algún motivo busca acordar responsabilidades conjuntas, que el colegio también se comprometa a cosas mientras que nosotros hacemos nuestra parte.

7. A las redes sociales, como whatsapp, dar un uso acotado. La llegada de redes sociales y de conexión inmediata como Whatsapp han sido una bendición y a la vez un problema para los nuevos apoderados. Muchas veces es extremadamente útil, pero otras veces puede convertirse en una fuente de frustraciones y de sentimientos encontrados al no poder darle toda la atención o no saber darle un uso concreto. Lo más práctico que puedes hacer si te sientes “fuera del whatsapp del curso” es leer y consultar por temas muy específicos y no meterse en discusiones que se puedan generar y que nunca tendrán fin porque todos pueden siempre seguir escribiendo.

Con estos pequeños tips, te aseguro que lograrás mejorar las relaciones con el colegio de tus hijos(as), sentirte más cerca de la comunidad escolar y por sobre todo, empoderada en tu rol de apoderada y/o apoderado. ¿Qué mejor que regalarle a tus hijos(as) un cierre de año con una relación mucho más armoniosa entre sus padres y el colegio?

Por Fabiola Orellana
Psicóloga Infanto Juvenil.