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Por: - Abril 15th, 2017 - 1 Comentario »

Efectivos y probados tips de mamás para lidiar con una pataleta o berrinche

Las pataletas, berrinches o escándalos en público o privado con el que nos encantan nuestros hijos y hacen que nos replanteemos seriamente esto de ser madre, son inevitables entre el primer año de vida y hasta los  99 años, porque eso de que pasan después de los 3 años, JA! Una absoluta mentira, mi hijo tiene 4 años y aún hace de vez en cuando pataletas. Lo bueno sí, es que con los años van disminuyendo en su intensidad y logran controlarse medianamente solos y más rápido.

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Pero ese es un futuro aún muy lejano para quienes tenemos niños más pequeños (esto lo estoy viviendo nuevamente con mi hija de 2 años) y cuando la pataleta llega, se desata el infierno y es ahí donde probar con alguna estrategia, táctica o consejo de mamá que ya ha pasado por esto sirve mucho más que “los manuales” sobre pataletas que puedas haber leído.

Lo mejor es seleccionar aquel consejo o tip que más te sirva para aplicar en tu caso y con tu hijo en particular. A continuación les dejo el listado de tips basados en mi experiencia y la experiencia de otras mamás y que me han resultado efectivos en esta segunda crianza con pataletas:

1. Cuando veas que la pataleta está por comenzar, tratar de frenarla. Con el paso del tiempo en la maternidad, una va comenzando a conocer a su hijo y captar las señales de que una pataleta está por explotar o bien, ciertas situaciones o lugares pueden ser gatilladores de un berrinche de aquellos, por ejemplo, cuando vamos al supermercado, ya la experiencia me ha enseñado que a no ser que debas comprar un regalo, es mejor no pasar por el pasillo de los juguetes porque van a querer llevarse algo de ahí y como los juguetes no son comida, entonces al decirles que no se puede, el infierno se desatará.

Lo mismo cuando están cansados o con sueño o con hambre, tres factores que hasta nosotras que somos adultas nos ponen de mal genio, peor es en ellos. Por todo lo que consideres un gatillante de pataletas, mejor prevenirla y esperar a que estén tranquilos para así estar todos en paz.

2. Mantener la calma y acto seguido, aplicar maniobras de distracción. Nadie más que tú puedes modelar el comportamiento de tu pequeño ante una pataleta, si todos nos ponemos a gritar y a desesperarnos, la pataleta aumentará su intensidad, eso te lo doy por asegurado. Y no se trata de dejar de salir con tu pequeño porque hace pataletas en público, piensa que cada padre y madre que sale con un niño ha tenido que soportar más de alguna vez un berrinche en público.

La clave acá es mantener la calma, agacharte y recoger a tu hijo o bien hablarle a su nivel, si no se calma, llevarlo a otro lugar y distraerlo con otra cosa para que comience a calmarse, pero si nada de esto funciona, no lo dejes solo, esa es una pésima idea, tómalo en brazos y consuélalo hasta que deje de llorar. Créeme que en el futuro, tu hijo te lo agradecerá.


3.Ante todo, actitud positiva.
Premia y refuerza desde que tus hijos son pequeños el buen comportamiento, algunas corrientes de crianza pueden decir que es una mala idea premiar el buen comportamiento, pero estas corrientes no están ni estarán ahí cuando tu hijo esté gritando y golpeando el suelo. En cambio, si desde ti ven una buena actitud y que estás de buen genio y ánimo ya sea en la casa o cuando salen, el ambiente será otro, una sonrisa y portarnos todos bien es la consigna. Yo no soy el positivismo en persona pero mantener la “buena onda”, resultó ser el mejor remedio a las pataletas públicas de mi hijo mayor.

4. Mantén la distancia del lugar de la pataleta en público. Si la prevención de la pataleta falló y ya ha comenzado en gloria y majestad, lo mejor es, por respeto primero a ti y a tu hijo, sacarlo del lugar, porque muchas veces la presión social que sentimos hace peor las cosas. Recuerdo que una pataleta de mi hijo, en plena calle, me trajo opiniones demasiado innecesarias de algunas señoras pasando por el lugar y me sentí la peor madre del mundo y vi a mi pequeño muy vulnerable, lo que me dio más pena todavía. Por eso, refuerzo el punto 2, levantarlos y llevarlos a otro lado y luego distraer es la mejor opción para lidiar con ese momento.

5.Busca la causa. Las pataletas pueden ser por alguna razón en particular y a veces por nada, entonces cuando veas que son “por nada”, analiza qué puede haberla causado y trata de trabajar más adelante la situación o emoción que las detona. Es parte también de conocerlos y aprender de ellos para tú ir avanzando en esto de ser madre.

6. No te rindas, nunca. Las pataletas incontrolables son parte de una etapa, desde mi experiencia te puedo decir que, por ejemplo, mi hijo odiaba acompañarme a comprar a los dos años y ahora me pide que salgamos juntos a comprar e incluso me ayuda en el supermercado con la lista (él lleva una lista en sus manitos y vamos comprando juntos)

NO dejes de salir con él, te repito, no es “darles el gusto”, sino que al contrario, es mostrarles que hay cosas en las cuales tienen que aprender a ceder porque es parte de su rutina y habrán miles de otras cosas en las que podrán decidir más adelante, pero como todo en la vida, no siempre se puede lo que se quiere y la frustración es parte de crecer y como papás podemos enseñarles a manejar esta emoción tan contradictoria y que nos acompañará por siempre.

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