Por: - Julio 8th, 2015 - Sin Comentarios »

El período perinatal, una etapa compleja que puede afectarnos anímicamente

El período denominado perinatal comprende no solamente el embarazo, también abarca el post parto y muchas veces es una etapa difícil, mentalmente hablando, para las futuras y nuevas mamás. Porque claro, estando embarazada, tu mal genio, tus cambios de ánimo o pasar de la pena a la alegría en milésimas de segundo siempre se justifica bajo el “déjenla, está embarazada” y cuando ya tienes la guagua y pasas por las mismas situaciones anímicas, entonces ahí nuevamente te dicen “es que recién tuvo guagua y está con todo revuelto”.

Y con esos dos argumentos o justificaciones, uno como persona queda un poco a la deriva, ahora eres mamá y pasas a segundo plano porque hay una vida de la que te tienes que hacer cargo ahora YA! Y así muchas veces no nos damos cuenta de que estamos frente a un desorden del ánimo perinatal. Yo lo viví y no tuve idea de que lo estaba pasando hasta que me encontré con este artículo publicado en el Washington Post que describe exactamente qué es y cómo identificar si estás en esta situación, detallado en 8 puntos que les presento a continuación traducidos:

1. Puedes tener un desorden del ánimo y no sentirte deprimida: Si bien probablemente has oído hablar de la depresión post parto, existen muchos tipos de desórdenes perinatales y maternales, los cuales incluyen la ansiedad, TOCs y la psicosis postparto. No necesariamente tienes que sentirte increíblemente triste o deprimida todo el tiempo para tener un desorden del ánimo. Podría ser que estés lidiando con pensamientos aterradores o intrusivos o preocuparte demasiado de tu bebé. Algunas mujeres lo hacen durante el embarazo y otras al tener la guagua o en los meses que le siguen al postparto. Mientras muchos de estos síntomas son similares, las mujeres pueden tener un amplio rango de experiencias en la escala de las enfermedades mentales que las pueden afectar en diferentes maneras.

2. Cualquier mamá embarazada puede verse afectada: Katherine Stone, fundadora del proyecto Postpartum Progress, enfatiza que cualquier mujer puede tener depresión o ansiedad aunque nunca antes hayan experimentado estos síntomas pre-guagua. No obstante, la posibilidad de sufrir algún episodio de estas características postparto aumenta significativamente si es que antes tuviste algún trastorno o desorden del ánimo. Otros factores también pueden ser un embarazo o parto traumático, falta de ayuda, stress, duelo o situaciones familiares, perdidas anteriores, infertilidad, etc.

3.Las señales no siempre están claras: No todas las mujeres que están viviendo algún desorden del ánimo perinatal se darán cuenta de inmediato. El stress de un nuevo hijo, el llamado “baby blues” post parto y la falta de sueño van camuflando un problema más grande que a veces cuesta reconocer. Por esto resulta clave ir viendo en el día a día cómo vamos con nuestro ánimo.

4. Es más común de lo que se piensa: A pesar de que no se habla mucho de esto, en cifras de Postpartum Progress, 1 de cada 7 mujeres que da a luz se verá afectada por un desorden del ánimo perinatal. Aun así, muchas madres no hablan con otras de este tema o piden ayuda por vergüenza de “sentir que no se la pueden” con su maternidad y su nuevo hijo, lo cual obviamente no las ayuda en nada.

5. No dormir no es tan normal en el postparto: Dormir poco cuando se tiene un recién nacido es normal, pero cuando ya la guagua va creciendo y comienza a dormir un poco más, que la mamá siga sin dormir es señal de algún problema, especialmente si ese no dormir es por miedo o por pensamientos complejos respecto a tu guagua y su seguridad. Sentir ansiedad todo el tiempo y no dormirse por esto es peor aún y debes buscar ayuda de inmediato.

6.Si estás amamantando y necesitas medicación, no es el fin de la lactancia: Si piensas que por estar pasando por algún tipo de desorden del ánimo entonces tendrás que tomar pastillas que no serán compatibles con la lactancia, desecha ahora ese pensamiento. Al contrario, existen muchos tratamientos totalmente compatibles con la lactancia que acompañados de terapia funcionan increíble.

7.Un embarazo o parto traumático pueden impactar a una madre inmensamente: Generalmente asumimos que lo único que importa tras un embarazo y un parto es un “bebé sano”, pero el cómo llega al mundo puede ser problemático para la madre y tener un impacto que no se sentirá hasta en un par de meses. Con altos índices de intervención en las clínicas y hospitales o por situaciones puntuales, se puede vivir un parto complejo y eso afectará a la mamá. Lo mismo en un embarazo, la idealización del “mejor estado”, cuando la realidad es que ha sido difícil, también trae consigo consecuencias para la futura mamá.

8. La ayuda está por todas partes: Aunque no lo veas o no lo parezca, en redes sociales o en otras instancias puedes encontrar muchos grupos de apoyo. También es necesario que como madres hablemos con otras madres sobre esto y así sabremos que hay otras que han vivido este tipo de situaciones. Saber cuántas mamás han pasado o están pasando por lo mismo es liberador y a la vez esperanzador de que no es para siempre y que con la ayuda necesaria se sale adelante.