Esta receta, la tomé del libro “Snacks ricos, fáciles y secretamente saludables de Augusta Quiñones del sitio The Simple Life, para la receta necesitan:

Ingredientes:

1 taza de quínoa cocida.

1 taza de harina de avena.

1/2 taza de azúcar rubia.

174 de taza de aceite de oliva.

4 cucharadas de jugo de limón.

2 cucharadas de coco rallado (no tenía así es que usé en trocitos).

1 cucharadita de polvos de hornear. 1/2 cucharadita de sal de mar.

Preparación:

1. Precalentar el horno a 180ªC. Aceitar un molde cuadrado de 15×15 cm. y reservar.

2. En un bowl mediano, mezclar bien todos los ingredientes hasta obtener una masa homogénea. En mi caso usé la Easy Ways porque como agregué trozos de coco quería que la masa se mezclara perfecto y en 1 minuto quedó muy buena la consistencia.

3.Verter la masa en el molde ya reservado.

4. Hornear a 180ªC por 35 minutos o hasta que la parte superior y los bordes estén dorados.

5. Dejar enfriar por completo antes de cortar en barritas.

6. Guardar y trasladar a un recipiente hermético.

Como dato les cuento que preferimos comerlo más tibio que frío porque así estaba más esponjoso y con textura de queque. De a poco con nuevos sabores, primera vez que comen quínoa dulce así es que es un triunfo por acá.