Por: - Diciembre 8th, 2015 - Sin Comentarios »

10 cosas que he aprendido trabajando desde la casa y criando a los hijos

trabajar desde casa con ninos

Dejé de trabajar formalmente, yendo a la oficina todos los días, compartir con compañeros de labores, responderle a un jefe directo, o al menos verle la cara todo el día y vestirme “para ir a trabajar”, hace un año.

Hoy miro a ese tiempo y la verdad es que no sé cómo lo hice, cómo logré mantener en la balanza trabajo, casa y crianza no estando por más de 12 horas presente para mi único hijo en ese momento. De alguna forma lo llevé adelante y tuvo sus cosas buenas y algunas no tan buenas que ahora, trabajando desde la casa he podido darme cuenta y valorar. Acá la lista de las 10 cosas que he aprendido trabajando desde la casa mientras la vida pasa y crío hijos.

1.Trabajar desde la casa no es fácil y siempre costará separar la casa del trabajo
. Y es que y con 2 niños menores de 5 años es más complejo aún. Se necesita determinación, buen ánimo para enfrentar las dificultades diarias y aunque no esté en tu ADN, hay que tratar de ser ordenada y de determinar tiempos.

Al principio me pasaba que podía estar todo el día y gran parte de la noche dedicada al trabajo, dejando pocos espacios para estar con mis hijos, dedicarme a la casa y ni hablar de un tiempo para mi, eso dejó de existir. Eventualmente he ido tratando de mejorar los tiempos y ser más ordenada, es decir, me organizó en el día el día antes, planifico mis cargas de trabajo y temas de la casa y los niños. No siempre resulta pero debo darme una auto felicitación de que al menos hoy puedo dedicar una buena parte de la tarde a estar con mis hijos.

2. Se debe pedir ayuda, no se puede sola. Así es, traté al comienzo de no tener ayuda con las cosas de la casa o bien no pedirle a nadie, ni al marido que me ayudará, ese complejo de súper mamá que uno tiene al final siempre nos juega en contra. Pero llegó el día en que claro, nada salió como tenía que salir, lo empecé a pasar pésimo y el sentir que cumplía con todo menos con la “vida”, me empezó a bajonear así es que hoy tengo ayuda en casa con una señora maravillosa, he aprendido a pedir a la familia que nos ayude y al marido a hacerlo parte de mis trabajos freelance, del blog y de mis clases y asesorías.

3. Cuesta concentrarse. Con dos niños encima tuyo, pidiendo cosas todo el tiempo o con ellos tranquilos pero cerca tuyo o en la casa misma, sabiendo que tienes que hacer el almuerzo, ir a comprar, lavar ropa, etc. Es decir, no parar nunca, lograr concentrarse no es sencillo pero hay que tratar de hacerlo porque ya no puedes ir a otro escenario y dejar la casa por unas horas. Todo está mezclado ahora y hay que hacer que funcione.

4. Hay que tener paciencia tanto en la casa como con los niños y el trabajo en si mismo. Así es, no es fácil porque cuando los niños son tan chicos la demanda es alta y ellos no entienden sobre entregas, informes o posts por escribir y tienen otras cosas para pedirte. En resumen, al trabajar desde la casa tienes más jefes finalmente, tus pequeños jefes llamados niños y las personas o empresas con las que trabajas.

5. El que mucho abarca, poco aprieta. Al trabajar desde la casa, en mi caso, mis entradas financieras bajaron, entonces comencé a aceptar todo lo que pudiera hacer y más con tal de volver a tener los mismos ingresos. Error. Es mejor aceptar que el trabajo desde casa irá mejorando de forma gradual y aunque no habrán “ascensos”, sí podrás ir alcanzando metas y eso sin duda mejorará las finanzas.

6. No hay que bajar las expectativas pero sí ordenarlas. Dejar de pensar por un momento, a pesar de que no es fácil, de que con niños chicos, las expectativas cambian. Re-pensar entonces es la solución y que hoy las expectativas pueden ir más por realización personal que financiera o realización como mamá antes que llegar a jefa.

7. Crear un lugar de trabajo es importante. Un mini espacio o un lugar de la casa hacerlo tuyo y así dejar tu agenda, computador, notas y calendarios por ejemplo.

8. Se debe aceptar que a veces los horarios de trabajo se van al carajo. Con niños y en casa, todo cambia y así aunque no quiera a veces he tenido que trabajar de noche porque de día fue imposible.

9. Nunca dejar de tener el objetivo claro y aunque cueste, mantener la opción de trabajo tomada. Se requiere fuerza de voluntad y mucha para mantener la meta final que es tener la opción de hacer algo por tu cuenta, por tu familia y no volver a tentarse con el sueldo fijo, el orden de una empresa o beneficios que puedan ofrecerte. Aprender a decir que no y mantener los ojos en el premio, sea lo que sea que fijes tú como tal.

10. Dejar el pijama para la cama, arreglarse y prepararse para el trabajo no es negociable
. Esta es la que más me cuesta y trato, trato, cada día de levantarme antes de comenzar a trabajar y arreglarme, sin maquillaje o joyas pero sí dejar el pijama, buzo o leggins y pantuflas, siempre pensando que así no habría ido nunca a la oficina y que finalmente, hace bien darse una manito de gato cada día.