Vitamina | Salas Cuna y Jardines Infantiles

12 superalimentos que debes incorporar en la alimentación de tus hijos

superalimentos para bebes

Los superalimentos son aquellos alimentos que encuentras en la naturaleza, no son químicos ni elaborados en líneas de producción y la gracia que tienen es que tienen muchísimos nutrientes que benefician enormemente la salud de tus hijos al ser consumidos con regularidad.

Pero obviamente, no es cosa fácil tratar de que a todos los niños les gusten estos “superalimentos” ya que muchas veces, por color, sabor o textura, pueden rechazarlos. ¿Qué hacer entonces para que su consumo sea el óptimo y que esté presente en la alimentación diaria de nuestros pequeños? Una buena estrategia es partir con algunos alimentos e ir introduciéndolos de a poco en la alimentación complementaria desde que son bebés.

Buscando información sobre los superalimentos, encontré un artículo en el sitio Babycenter donde se seleccionan los mejores alimentos de este tipo para bebés y niños. Sacando algunos de esta lista y agregando otros que frecuentemente utilizo en las comidas para mis hijos, les presento este listado que considera productos que puedes encontrar fácilmente en el mercado.

Recuerda consultar siempre antes a tu pediatra si puede o no consumirlos tu hijo según su edad o características de salud. No obstante, todos están recomendados para un niño sano a partir de los 8 meses, con la alimentación complementaria ya establecida.

12 superalimentos que debes incorporar en la alimentación de tus hijos:

1. Paltas. Son la única fruta con grasas monoinsaturadas “buenas” que pueden ayudar a reducir el “mal” colesterol que daña al corazón. La palta es también una gran fuente de fibra soluble, la cual ayuda a prevenir el estreñimiento. Además, está lleno de vitamina E, a la cual los científicos le atribuyen la prevención del cáncer.

¿Cómo prepararla?
La palta es un gran aliado en enseñar a los niños a que coman solos, puedes cortar palitos o cubos y dejar que los coman con las manos o bien mezclarlas en forma de puré con las papillas o como plato de entrada con limón y algún otro vegetal de sabor suave como pepino o tomate.

2.Arándanos (blueberries). Los arándanos o moras azules están cargados de vitaminas, minerales y antioxidantes (substancias que a veces retrasan la liberación de químicos dañinos para las células). Los arándanos pueden reducir el colesterol, agudizar la memoria y combatir ciertos tipos de cáncer. Ya sean frescas o congeladas, estas frutitas ofrecen grandes beneficios para la salud.

¿Cómo prepararlos?

Moliendo bien el arándano y mezclándolo en papillas de frutas o combinados con espinacas no se ven y su sabor queda intacto.

3. Avena. Estos granos de sabor casi imperceptible previenen subidas y caídas en el nivel del azúcar en la sangre, te mantienen satisfecho por más tiempo y le ayudan a tu cuerpo a deshacerse del mal colesterol.

¿Cómo prepararla?

Puedes servirla cocida con leche o bien mezclarla en papillas de fruta o verduras, prefiere la avena tradicional para cocer.

4. Salmón. Este pez de agua fría contiene grasas saludables conocidas como omega-3 que pueden reducir el riesgo de padecer enfermedades cardiacas. Estos nutrientes también ayudan a mejorar el estado de ánimo y a prevenir la pérdida de memoria.

¿Cómo prepararlo?

Puedes hacer exquisitos palitos de salmón comprando salmón congelado, lo cortas congelado en tiras, las dejas descongelar por unas horas y luego las pasas por 3 estaciones de mezclas: la primera de claras de huevo, luego otra de harina y por último, una mezcla de queso parmesano con pan rallado. Llévalas al horno por 15 minutos y listo.

5.Espinaca. La espinaca es una excelente fuente de hierro, calcio, ácido fólico, y vitaminas A y C, todos necesarios para el desarrollo óseo y cerebral. Se cocina muy rápido y no tiene un sabor tan fuerte y marcado como el de la acelga.

¿Cómo prepararla?

Cocida en papillas o bien en la comida puede ir como ensalada o como tortillas que puedes preparar muy fácilmente con espinaca cortada, 2 huevos, aliños y luego cocer en sartén

Relacionado: Menú semanal con verduras disfrazadas para niños

6.Camotes. Los camotes están llenos de vitaminas B, C y E, así como de calcio, hierro y potasio. También son ricos en carbohidratos complejos y fibra, los cuales ayudan a la digestión.

“Los camotes previenen la baja de azúcar en la sangre, gracias a esos carbohidratos complejos”, dice Chase Lapine, chef experta en alimentación infantil. “También endulzan las recetas y hacen un buen trabajo reduciendo la acidez del tomate que a tantos niños disgusta en las salsas para pasta”.

¿Cómo prepararlos?

Cociéndolos tal como las papas, por 20 minutos en agua y luego moler o cortar para acompañar platos principales o papillas.

7. Quinoa. La quinoa tiene todos los aminoácidos necesarios esenciales para el ser humano, proteínas, grasas y carbohidratos, todos balanceados en exacta medida para ser considerada un superalimento tanto para los niños como para los adultos.

¿Cómo prepararla?

La quinoa se prepara tal como harías arroz, sin aceite y procurando lavarla antes para sacar un almidón que es algo amargo. 15 minutos máximo de cocción de media taza por 2 tazas de agua a fuego medio y listo. A servir mezclada con papillas o como acompañamiento de platos principales.

8. Lentejas

Los frijoles, las lentejas y otras leguminosas aportan mucha proteína magra y fibra. Pero a diferencia de los frijoles grandes, las pequeñas lentejas hervidas se convierten en una especie de pasta que las hace de fácil consumo para los bebés. Y eso significa ¡que no las tienes que machacar!

¿Cómo prepararlas?

Las lentejas no es necesario remojarlas la noche antes como lo hacían las abuelitas, solo agrega por una taza de lentejas unas 3 tazas de agua y hiérvelas por 20 minutos hasta que estén todas las lentejas bien compactas. Sirve mezcladas en las papillas o bien como acompañamiento que reemplace al arroz por ejemplo (mis hijos las consumen así y les encantan.)

9. Brócoli

Este vegetal contiene fibra, folato y calcio, y además puede prevenir el cáncer. Preséntale el acentuado sabor del brócoli a tu bebé desde el inicio y lo estarás alentando a que siempre prefiera las verduras a la hora de alimentarse.

¿Cómo prepararlo?

El brócoli se debe pelar un poco en sus tallos y luego cocinar al vapor o bien en las comidas como parte de un guiso, por 5 minutos máximo y luego se sirve en el formato que lo prefieras.

10. Yogurt.  El verdadero yogurt aporta al organismo bacterias lácticas vivas, imprescindibles para la flora intestinal de los niños y así evitar enfermedades al fortalecer el sistema inmunológico.

¿Cómo prepararlo?

Busca en el mercado el yogurt que menos procesos haya tenido, también puedes preparar el yogurt en casa con unas yogurteras muy buenas que encuentras en tiendas.

11. Naranja. La vitamina c es esencial para los bebés y niños para aumentar las defensas de sus pequeños organismos. Es una fruta ideal para darles y que puedan comerla solitos, en gajos y conservando intactas todas sus propiedades.

12. Huevo. Es más alto en proteínas que la carne y el pescado y además es rico en hierro y vitaminas B, A y D, esenciales para el crecimiento. El huevo se debe incorporar de a poco en la alimentación de los niños para ver si reaccionan alérgicamente a él, primero entre los 8-10 meses lo ideal es darles a probar la clara y si no hay reacción, dar la yema. Incorporando el huevo en su alimentación desde bebés lo comerán siempre.

¿Cómo prepararlo?

Lo mejor es prepararlo revuelto o bien como huevo duro y que lo coman con las manos.

Relacionados