Antes de convertirnos en padres, una de las primeras compras que realizamos fue la silla de auto, el huevito o silla nido para ser más exactos. En ese momento, hicimos toda la investigación posible y dejamos agotado al vendedor de la tienda donde finalmente compramos.

Para comprar, nos fijamos en todos los detalles y elementos que en este post anterior sobre seguridad en el auto para niños les compartí, sin embargo, ya siendo padres de dos niños, hemos aprendido de algunos errores, que por lo demás son muy comunes, al momento de sentar a los pequeños en sus sillas. Acá el listado:

1. Amarrar mal las correas: Acá pueden darse 2 tipos de errores muy comunes:

a. Dejarlas mal ajustadas o muy sueltas o muy apretadas. Pensando en que el niño estará “apretado”, soltamos las correas y dejamos el espacio para que ante un movimiento brusco del auto, como una frenada, el niño se vaya para adelante en vez de quedar sujeto a su silla.

b. No llevar el centro del arnés por arriba de las costillas. Nuevamente pensando en que el bebé o niño estará incómodo, caemos en el error de dejar espacio entre el arnés y la parte superior del pecho que es donde debe ir puesto el arnés, a la altura de sus axilas.

2. Colocar al niño con frazadas, mantas o pañales, pensando que irán más seguros envueltos. Nunca amarres a tu hijo con la manta o el pañal por debajo, eso siempre va arriba, una vez amarrado el cinturón tipo arnés, lo mismo cuando lo abrigas mucho, mejor que vaya sin chaqueta y bien sujeto de la silla.

3. Instalar mal la silla del auto, no seguir las instrucciones. La instalación debes hacerla con paciencia, preocupándote de dejar bien tensas las correas de la silla y el cinturón del auto, como consejo, siéntate un momento en la silla y que otra persona te ayude con fuerza a dejarla tensa, Si la silla no queda bien tensada corres el riesgo que ante un accidente sin exceso de velocidad incluso, el mismo espacio que dejaste suelto sea el que proyecte al niño hasta 40 cms. por sobre la silla.

4. La silla nunca va adelante en el asiento del copiloto, siempre atrás. Expertos recomiendan colocarla en el centro, pero otros a los lados, preocúpate siempre de preguntar esto al vendedor de la tienda donde la compres, porque algunas sillas traen unos seguros hacia los lados y otras no. El huevito siempre debe quedar mirando hacia atrás en ángulo de 45º y la silla hasta los 13 kilos también debe mirar hacia atrás, luego puedes cambiarla para que mire hacia adelante, bien erguida, nunca la reclines pensando que con esto tu hijo podrá dormir o descansar.

5. Abrigarlos demasiado antes de sentarlos en sus sillas. Además de que sentirán calor y la situación puede volverse un drama para todos en el auto al estar incómodos (y ya sabemos lo que es un niño llorando en el auto), el tenerlos con capas gruesas de ropa provoca que debamos soltar las correas y estás no quedarán bien firmes y con el dedo de separación que deben tener entre cuerpo y cinturón.

6. Inclinar la silla para que puedan dormir o ajustar cojines para que reposen la cabeza. La silla debe tener un ángulo tal que ante cualquier impacto, no mueva el cuerpo del niño ni lo desplace hacía otro centro de gravedad. Los niños deben ir sentados y la silla instalada según las especificaciones del fabricante, no ocupes el auto para que duerman y si se duermen, tratar de que sea por espacios cortos y sin ponerles esos cojines que les rodean el cuello, de hecho están prohibidos en Estados Unidos algunos modelos porque implican un peligro de ahorcamiento ante accidentes.