“¿Estás esperando tu primer hijo? ¡Felicitaciones! Ok, pero mira, te cuento que cuando yo estaba embarazada me pasó que…bla bla bla.” ¿Te suena familiar? Pues bien, a todas las que esperamos a nuestro primer hijo nos sucedió una situación de este tipo. Por eso, aunque al principio escuchaba con cara de espanto algunos consejos que más que consejos parecían advertencias, eventualmente supe separar lo valioso de lo accesorio y en el tiempo fui aplicándolos. No obstante, hubo algunos intercambios de sabiduría que siempre se repitieron cada vez que alguien veía mi panza gigante o bien iniciaba una conversación conmigo:

1. Duerme cuando el bebé duerma. ¡JA! El peor consejo del mundo, como si la ropa se lavara sola (¡que por Dios que ocupan ropa estos bebés!), la comida se armara mágicamente en el horno y por último, un ratito de diversión o relajo no fuera necesario en esos agotadores primeros meses con tu guagua en la casa. Este consejo también lo escuchas durante el embarazo en la versión de “duerme antes de que nazca la guagua”, claaaaaro, como si el sueño se ahorrara.

2. No compres esto o lo otro, compra esto o lo otro. El mundo de las compras relativas a un bebé es muy extenso y además es muy fácil, ante nuestra evidente desesperación y poca preparación, el caer en las recomendaciones de compra o dejarnos influenciar por lo que dicta el mercado y sus modas. Sin embargo, tienes 9 meses para ir investigando y comprando de acuerdo a tus necesidades y presupuesto, porque los bebés implican un alto gasto que es permanente y que “no se acaba” por así decirlo, cuando nace. Todo esto me lleva al consejo número 3.

3.No le prepares nada hasta los (x) meses, que es de mala suerte. O no le cuentes a nadie que estás embarazada hasta que pase el tercer trimestre. Durante tu embarazo, te aseguro que irás encontrándote con muchas supersticiones y una que anda vulnerable y asustada comienza a creer en estas cosas. Confía en tu médico, en las estadísticas y disfruta esta etapa.

4. Come todo lo que quieras, recuerda que estás comiendo por dos. Lejos el consejo que mejor sabes que está errado pero al que más le haces caso. Porque cuando llega ese segundo trimestre y todo lo que pasa por tu mirada tiene cara de comida y andas con hambre todo el día (o la noche incluso), entonces te olvidas un poco de las recomendaciones del doctor y de un control a otro, bam! 5 kilos más. Por eso, aunque te insistan en que debes ir aumentando en promedio de 1 kilo a kilo y medio por mes, trata de que este comer rico y abundante sea siempre saludable.

5. Aprovechen el tiempo que tienen ahora, después no les quedará tiempo en pareja. Y este consejo tiene algo de cierto y algo no tan cierto, porque si bien la llegada del bebé implica alterar totalmente una dinámica de pareja y sus rutinas, también da paso a nuevos momentos y a toda una serie de vivencias que te aseguro, serán increíblemente gozadas y fotografiadas por ti y tu pareja, ambos en este lindo rol que es ser ahora padres.