Los adultos mayores suelen decir “los tiempos de hoy no son como eran antes”. Y a decir verdad, ya no son sólo los adultos mayores, si no que gente como yo, de 25 años, también lo decimos (al menos yo, lo reconozco), de hecho suelo escucharme diciendo algún comentario de ese estilo en más de una oportunidad jaja. Pero ¡Es cierto! Y pareciera que junto con la irrupción de la tecnología en nuestras vidas, ese pasado con las manos en el barro, con una vida más comunitaria, con más ayuda entre vecinos, queda exactamente ahí donde estaba… en el pasado.

Pareciera ser que cada vez por muy cliché que suene, estamos más individualistas, más metidos en el teléfono y menos mirando alrededor. Si alguien te saluda en la calle es extraño y hasta preocupante, y en vez de tender a pensar “¡Oh! ¡Qué amable!” pensamos “¿Tendré algo en la cara?”. Pasa un poco lo mismo con la parentalidad, y es sobre eso de lo que quiero hablarles hoy. Sobre cómo la familia cada vez se queda más sola. Las comunidades donde la ayuda era recíproca entre vecinos se hacen escazas hoy. Hay desconfianza, recelo… ¿Y cómo no tenerlo si pasa tanta cosa, cierto? Pareciera ser que esa confianza que antes se le asignaba a los vecinos ya no va a ser posible, sin embargo creo que sí se pueden hacer algunas mejoras respecto a este punto.

Resulta que las mamás y los papás están en la mira siempre, donde tooodo se critica. Si lo haces y si no, y hasta por si acaso igual te llega alguna crítica/comentario no constructivo por ahí. Como dice el dicho… “palos porque bogas y palos porque no bogas”. Este es un punto importante en los niveles de estrés de los padres. No es fácil convivir con la sensación de que algunas situaciones te sobrepasan y además tener que lidiar con la opinión de la “señora de la esquina”.

Algunos investigadores y Psicólogos capos en temas de infancia plantean que la crianza debería ser compartida en la sociedad ¿Cómo así? La crianza debiese ser vista como responsabilidad de todos los que se relacionan con los niños y niñas, de manera que las familias cuenten con apoyo adicional por parte de la sociedad en la que se encuentran insertas. Eso implica que los Colegios, Escuelas, Jardines, los familiares, los amigos, vecinos, etc, debiesen hacerse partícipes y apoyar de alguna u otra manera a los padres en la ardua tarea de criar.

¿Qué te parece esta reflexión? ¿Será posible involucrarnos en la crianza a nivel más general para ayudar a los padres en la misión de formar personas? Creo que todos nos acordamos de la intervención bonita hecha por algún desconocido, desde un comentario agradable, una ayuda pequeña o grande, etc. Gestos lindos y bondadosos. Pero, ¿Podríamos nosotros hacer algún gesto lindo por algún papá/mamá que lo necesite?

Algunas acciones simples que podemos hacer para ayudar a criar en comunidad son:

1.Haciéndonos responsables de nuestros actos. ¡Qué difícil! Pero no imposible. Los padres de hoy están formando a los adultos del mañana. Pareciera ser que entonces los adultos de hoy (nosotros) nos tenemos que hacer responsables de nuestras acciones y comprender que los niños y niñas nos miran. Miran nuestra sociedad, nuestras inconsistencias, y preguntan. Sí, preguntan y ahí está el problemón. Nuestra responsabilidad es ser buenas personas. Así de sencillo y simple. Misión número 1.

2.Siendo mejores vecinos. Relacionarnos más, conocerse, ofrecerse para entregar ayuda. Si vemos a niños jugando en la calle, poner ojo también, no hacerse el desentendido(a).

3.Si conoces a alguna mamá primeriza, ofrecer ayuda en lo que ella necesite, no en lo que tú crees que será bueno para ella.

4.Regla: Evitar mirar feo si no vamos a ayudar. ¿A quién no le ha pasado que va alguna guagua en un bus?, o algún niño(a) mañoso(a) que pone a prueba nuestra paciencia y se entromete en nuestro estado zen. Ganas de mirar feo dan, pero en realidad, si no vamos a aportar a esa madre/padre mejor no empeoremos las cosas, ya están lo más seguro, incómodos ellos mismos con la situación.

5.No criticar. Por favor, no agobiar a los padres con opiniones sobre crianza. La idea es aportar con acciones concretas, no criticar… ¿Cómo? Si ves a una mamá/papá agobiado lleno de cosas en el Supermercado ofrécele buscar un carro. Si hay un niño(a) con pataletas, ayuda a la madre intentando distraer al niño(a), etc.

6.Piensa en lo que a ti te gustaría que los demás hicieran por ti siendo papá/mamá.
Te invito a intentarlo, a reflexionar y comentar nuevas ideas sobre cómo podemos apoyar a los miles de padres/madres del mundo en su crianza. Así, entre todos somos más felices y ayudamos a que nuestra sociedad sea cada día mejor.

Por Ps Infanto-Juvenil Fabiola Orellana.