Sea para el colegio o para el jardín infantil, la colación es una de las preocupaciones que todas las mamás compartimos por igual, especialmente cuando se trata de niños pequeños, particularmente desde los 2 a los 5 años, edad en la que lidiamos con la falta de interés por probar nuevos alimentos o por la preferencia de un sabor por sobre otro.

Entender, antes que todo, que la colación es fundamental para nuestros hijos es crucial para dejar de lado opciones como las galletas, queques o cualquier otro alimento muy azucarado y elaborado industrialmente. La colación está diseñada para controlar el apetito que aparece luego de 2 a 3 horas después de haber tomado desayuno, y mantiene al niño más concentrado en su proceso de aprendizaje. Además de evitar la fatiga y la somnolencia.

Si además esa colación es saludable, el niño debiera tener un mejor rendimiento escolar y mantener un peso saludable.

¿En qué consiste una colación saludable?

Debe ser una merienda que se entrega al niño, de preferencia en sólo uno de los recreos de la mañana, y si estudia en jornada completa debería incluir otra para media tarde.

En mi caso, tanto el jardín infantil al que fue previamente mi hijo como ahora que partió con el colegio, en ambas partes nos entregaron pautas de alimentación sobre qué llevar cada día, no obstante, el día en que nos toca “pan”, siempre es complicado porque a mi hijo no le gusta el pan, así es que hemos tenido que ser creativos para que lleve algo similar.

Calculando las calorías que debe tener una colación para niños entre 2 a 5 años (entre 100 a 150 calorías), detallo a continuación algunas opciones que han sido exitosas en mi experiencia:

Base de lunes a viernes: Jarrito con agua y una cajita de jugo Livean u otro que sea light.

Lunes: Fruta: 1 plátano y una naranja pelada y en gajos o una mandarina (porque no me atrevo con fruta más sólida que pueda atorarlo).

Martes: Cereales (media taza de cereal integral en un pote) y un yogurt que mezclan en su hora de colación. 1 paquete de fruta deshidratada (la de manzanas es su favorita).

Miércoles: Media taza de queso en cubitos más una compota de frutas hecha en casa o comprada (les recomiendo las orgánicas y sin azúcar de Smiley Kids). Igual le pongo media rebanada de pan de molde integral sin los bordes y con algún diseño de mariposa, auto o corazón, a veces llega la rebanada de vuelta a la casa, a veces no.

Jueves: Yogurt con media taza de avena ya mezclado en casa (para que esté cremoso) más media taza de pasas o ciruelas secas.

Viernes: Galletas de arroz 2 a 3 con una cucharada de mantequilla de maní o galletas de avena o una barrita de cereal más una fruta si tu hijo es alérgico al maní.

Respecto a las colaciones poco saludables, la nutricionista Ximena Díaz de la Clínica Indisa, señala que si el niño tiene sobrepeso y obesidad es recomendable incluir lácteos descremados, fruta fresca y/o vegetales a la hora de colación, eliminando los néctares de fruta envasados, cereales azucarados, galletas y snacks salados, todos alimentos que son los principales responsables del sobrepeso y la obesidad en nuestros niños.

A medida que los niños van creciendo los requerimientos de energía se van modificando. Se calcula que una colación saludable debe representar el 10% de las calorías totales que requiere un niño. Por lo tanto, las colaciones de los preescolares deben ser de 100 a 150 calorías, la de los escolares de 150 a 200 calorías y la de los estudiantes de educación media entre 200 a 250 calorías aproximadamente.

Si llevamos esto a la práctica, tomando de ejemplo a un niño con peso adecuado, la nutricionista indica que las variaciones que deberían tener las colaciones en la medida que el niño va creciendo son las siguientes:

-Colación preescolar: 1 yogurt + 1 porción de fruta.

-Colación escolar: 1 yogurt + 1 porción de fruta + 10 almendras.

-Colación adolescente: 1 yogurt + 1 porción de fruta + ½ taza de avena.

Más ideas de colación, les dejo el tablero de Pinterest de Momimom: COLACIONES SALUDABLES.