Portar a nuestros hijos es algo que generaciones y generaciones de mamás han hecho durante siglos. Antes no era algo que siquiera se preguntara como beneficioso o no, simplemente se hacía por instinto, porque no había mejor medio de transporte y porque resultaba práctico. No obstante, con el avance de los tiempos muchas mamás dejaron de hacerlo pero eso ha ido cambiando y hoy la tendencia es volver un poco a este increíble método de transporte, de cercanía y de apego con tu bebé, esto porque existe cada vez mayor información y estudios que avalan los múltiples beneficios que trae el portar a nuestros hijos, tanto para ellos como para nosotras sus madres.

A continuación les dejo un listado a partir de una investigación hecha por la fundación Baby Wearing International, que resumió diversos estudios sobre el portar a los bebés, llegando a las siguientes conclusiones:

1. Bebés más felices. Bebés portados son bebés que lloran menos. En un estudio publicado en el Journal Pediatrics de Estados Unidos, los investigadores descubrieron que llevar en un portabebé por más de tres horas al día a un bebé disminuía su llanto hasta un 43% durante el día y hasta un 54% en las noches.

2. Bebés más sanos. Portar ayuda a todos los bebés, no obstante, los bebés prematuros, bebés con necesidades especiales y bebés muy inquietos en sus primeros meses logran entrar en sintonía con su madre a través del ritmo de la respiración, sus latidos cardíacos y el movimiento corporal que va realizando en todo momento al caminar por ejemplo. El sistema nervioso de los bebés lentamente va regulándose y sus respuestas van contribuyendo a una mejora en su estado general.

3. Mamás y papás más confiados y seguros de su rol. En la medida en que vamos conociendo a nuestro hijo, logramos identificar de inmediato sus necesidades y sentir que nosotras lo conocemos mejor que nadie nos va empoderando como mámás y papás también, al tenerlos cerca nuestro sentimos su cuerpo, lo escuchamos y podemos observar con mayor detalle sus gestos. Este círculo de veo-discrimino-entiendo-actúo que realizamos día a día con el bebé ha demostrado de igual manera, ser un factor que disminuye el riesgo de depresión post-parto.

Al tener las manos libres, podemos tomar de la mano al otro hijo, realizar actividades con él, atender sus necesidades, etc. Todo esto mientras vamos portando al más pequeño o a la inversa, porque un niño hasta 4 años o más puede ser portado al llevarlo en portabebés ergonómicos y de calidad.

4. El apego se extiende a otros miembros de la familia y pueden establecerse mejores lazos con el bebé. Que los abuelos, una tía o una amiga puedan portar por un rato a tu bebé les ayudará a ellos y a tu hijo a establecer una mayor cercanía y eso es muy significativo para todos y para ti especialmente, que sentirás cómo es cuidado y querido tu hijo.

5. Puede ayudar en prevenir la depresión post-parto. La comodidad de portar motiva a la mamá y a la familia a hacer más cosas y eso mejora el ánimo. Salir, pasear, tener las manos libres, es una sensación muy placentera y definitivamente potencia una mejora del ánimo.

6. Se establece mejor la lactancia materna o de fórmula. Aprendemos a reconocer cuando nuestro hijo tiene hambre y el tenerlos cerca ayuda a que pueda tomar pecho de inmediato y de forma muy cómoda o si bien se alimenta con leche de fórmula, podemos dar la mamadera con total calma y mientras vamos portándolos.

7. Si hay otro hermano, se generan mayores instancias de interacción con todos los hijos. Al tener las manos libres, podemos tomar de la mano al otro hijo, realizar actividades con él, atender sus necesidades, etc. Todo esto mientras vamos portando al más pequeño o a la inversa, porque un niño hasta 4 años o más puede ser portado al llevarlo en portabebés ergonómicos y de calidad. Recomiendo por experiencia de uso y por su tecnología y reconocimiento a nivel internacional los portabebés de Ergobaby que en Chile encuentran en Ergobaby.cl.

8. Ayuda a establecer rutinas y regular el sueño en los bebés. Un bebé portado nos ayuda a que se duerma tranquilo en brazos sin la necesidad de estar meciéndolo de un lado a otro, tan solo caminando o haciendo diferentes cosas en la casa se irá calmando y dormirá plácido. Luego, en la medida en que vaya creciendo, irá sabiendo y entendiendo que al estar en un portabebé puede relajarse, estar cerca de mamá o papá y cuando se sienta cansado podrá dormir en el portabebé o bien comenzará a dormirse ahí para después ser trasladado a su cuna.