Los papás también necesitamos nuestro proceso de adaptación! Me comentan muchas mamás a través de las diferentes redes sociales y también en conversaciones con otras mamás que están pasando por lo mismo.

Y es que por más que seas “el adulto responsable” y quien no debiera estar lidiando con ningún cambio o estado de ánimo, lo cierto es que en la práctica eso no es así. Y no, no eres mal padre o mala madre por sentirte triste, ansioso o en extremo preocupado y hasta pesimista en estos primeros días de jardín, o al contrario, que te miren como bicho raro por estar tranquilo, feliz y seguro de que tu hijo estará bien en su jardín.

A continuación algunos tips para enfrentar tu “entrada de papás al jardín infantil”:

1.Abraza tus emociones. Es NORMAL sentirte como te sientes, sean emociones que consideres negativas, positivas, si te fijas, eso es el atributo que los demás ponen sobre tu sentir, no las calificas tú. Por lo mismo, si te sientes triste, trata de conversarlo con alguien, lo importante es que la emoción que demuestres no impacte a tu hijo, lo que me lleva al segundo tip.

2.Hacer el esfuerzo consciente por mostrarte tranquila y positiva frente a tu hijo. Así es, el tener ciertas actitudes frente a nuestros hijos es algo que se trabaja en pos de su bienestar. Y lo que más necesitan ellos estas primeras semanas es eso de ti, además, es como un ejercicio, mientras más lo prácticas, más fuerte te vuelves.

3.Conoce el nuevo lugar del que serás parte. El jardín infantil también será tu lugar durante muchos años y de la misma manera que tu hijo necesita tiempo para adaptarse, ¡tú también! Así es que agenda visitas previas al jardín, busca un lugar que permita que puedas ir, que puedas entrar a la sala, que no sientas que es un territorio ajeno a ti. Por eso investiga antes y ojalá que el jardín infantil cuente con un sitio web y redes sociales. Un buen ejemplo de un jardín puertas abiertas en Chile y con mucha información es el que encuentras en los jardines Vitamina.

4.Reconoce tu ansiedad por separación. Porque tú también te estás separando de tu hijo, no es algo solo de él, y eso da pena, sobre todo si lo estás dejando en sala cuna, porque ahí es aún más instintivo. Trabaja esa ansiedad primero sabiendo que está ahí y que es NORMAL.

5. Aprende a disfrutar del espacio personal. Así es, porque todas lo necesitamos, sea yendo a trabajar o estando en casa emprendiendo o haciendo cosas que antes tenías que hacer con tu hijo pidiéndote todo el rato que juegues con él.

6.Cree en el poder de las rutinas. Porque a todos nos ayudan, porque también estructuran y porque le dan un sentido a esta etapa que comenzamos. Desde que organizas todo la noche anterior hasta la despedida en las mañanas con tu hijo. Todo es una suma de buenos hábitos para esta etapa en la vida.

7.Trabaja en tus relaciones interpersonales con las educadoras y los otros apoderados. Porque no vives en una isla, y porque es muy importante desarrollar buenas relaciones, siendo una persona madura (eres apoderada y no alumna), siendo empática, servicial y lejos, será una de las mejores cosas que harás primero por ti y luego por tu hijo.